El productor avícola Édgar Navarrete expone con detalle las causas de la inestabilidad en el precio del huevo en Ecuador. Según afirma, el problema central radica en la ausencia de una cultura de comercialización y en el crecimiento desordenado de la producción.
Navarrete explica que durante años los avicultores se limitaron a producir y entregar el producto a los comerciantes, sin desarrollar canales directos hacia el consumidor. "El avicultor no se esforzó en mejorar su comercialización; ahora estamos pagando las consecuencias, porque toda la producción entregamos al comerciante situación que distorsiona los precios del mercado a voluntad del intermediario.
El exceso de gallinas es otro factor determinante. Navarrete estima que entre 2024 y 2025 se incorporaron entre 1,5 y 2 millones de aves adicionales, sin que previamente se hayan realizado estudios de mercado. "Hemos crecido de una manera desordenada, sin un estudio que determine cuántos huevos diarios necesita el Ecuador", afirma. Si el país requiere diez millones de huevos diarios y se producen doce millones, los millones sobrantes presionan los precios a la baja.
La falta de gremios sólidos agrava la situación. "Mientras que en Colombia las asociaciones regulan el crecimiento anual de la producción, en nuestro país no existe un organismo con capacidad de orientar a los productores en este sentido", expresa Navarrete.
El manejo de las gallinas de descarte también ha generado polémica. Una declaración pública sobre el "sacrificio de dos millones de aves" provocó rechazo social.
El productor aclara que se trató de una distorsión de información. Lo ocurrido es que "se han vendido dos millones de gallinas, por dos razones: cumplieron el ciclo de producción (más menos 80 semanas) o porque su subsistencia no fue sostenible". Mantener una gallina ponedora implica costos elevados y, en épocas de sobreoferta, se adelanta la venta de lotes viejos para reducir la producción.
El productor detalla que alimentar una gallina cuesta alrededor de cinco centavos diarios, pero el costo real del huevo incluye además otros factores como infraestructura, veterinaria y depreciación del ave. "Para que una gallina comience a producir se requiere ocho dólares y, si al final del ciclo se comercializa en dos dólares, se debe asumir los seis dólares al costo de los huevos", explica.
Navarrete insiste en que la raíz del problema es la sobreproducción. El incremento de aves entre 10 y 15% ha llevado a que los precios se derrumben por debajo del costo de producción, afectando especialmente a los pequeños avicultores. "La culpa es del mismo sector por el desordenado crecimiento sin estudios de mercado", reconoce.
En su análisis, el papel del intermediario es inevitable dentro de la cadena de distribución, pero la falta de estadísticas precisas y de regulación interna entre productores ha convertido al mercado del huevo en un escenario de especulación y pérdidas recurrentes.
La consecuencia es un negocio insostenible para muchos avicultores y un producto cuyo precio fluctúa de manera abrupta para el consumidor.



















